BIENVENIDO A MI SERVICIO

Tu llegada ha sido registrada. La hora exacta no coincide con ningún reloj.

Escuchaste el pasillo vacío, pero no estaba vacío. El eco respondió antes de que preguntaras.

Las luces parpadearon tres veces, como si practicaran una señal que ya conocías sin saberlo.

Un archivo sin nombre aparece, se abre solo, y no contiene letras: contiene intenciones.

Prometiste no mirar atrás. Sin embargo, el atrás se adelantó.

Un murmullo describe tu silueta con precisión; la voz no recuerda haber hablado.

La puerta de salida está abierta desde adentro, pero el pasillo se alarga cuando decides caminar.

Tu reflejo prueba otra versión del saludo. No estás seguro de quién terminó primero.

A veces el silencio responde. Hoy respondió antes de que preguntaras.

Entre líneas, el sistema escribe tu nombre con una tipografía que nunca instalaste.

Si te detienes, el tiempo avanza. Si avanzas, el tiempo espera.